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Qué comer en Semana Santa: platos napolitanos que conquistan Madrid

Qué comer en Semana Santa: platos napolitanos que conquistan Madrid

 

Tradición italiana para estos días festivos
Recetas con historia, del cordero al horno a los dulces de Pascua, marcan una propuesta fiel a la cocina del sur de Italia


Hay cocinas que no se limitan a alimentar, sino que preservan una forma de estar en el mundo. La napolitana es una de ellas. En Semana Santa, su recetario se vuelve especialmente elocuente: cada plato responde a una liturgia doméstica donde el tiempo, el producto y la memoria se alinean sin concesiones.

La apertura suele ser marina. La Zuppa di Cozze, lejos de cualquier ligereza, despliega una intensidad medida: mejillones, pulpo, calamares y gambas en una salsa de tomate profunda, matizada por un picante que no invade, sino que sostiene el conjunto. Es un plato que habla de puertos, de bullicio y de celebración.



A continuación, la mesa se densifica con elaboraciones que remiten a lo ancestral. El Casatiello, rotundo y aromático, encierra en su masa huevos, embutidos y quesos curados en una composición que trasciende lo culinario.

La Fellata, en apariencia sencilla, revela el valor del producto sin artificios: embutidos seleccionados, queso fresco, habas, huevos. Todo dispuesto para compartir, como dicta la tradición.

El cordero asado ocupa el centro simbólico y gastronómico. Cocinado lentamente sobre una base vegetal, acompañado de pasta que absorbe jugos y matices, representa esa cocina que no busca impresionar, sino perdurar.

Hay en él una elegancia silenciosa, la de las recetas que no necesitan reinterpretarse para seguir siendo vigentes.

En el capítulo dulce, la Pastiera emerge como un manifiesto. La ricotta, el trigo cocido y los aromas cítricos se integran en una textura que es, al mismo tiempo, precisión y evocación. Su historia —ligada a los monzú y a la fusión entre técnica francesa y producto local— añade una capa de sofisticación que va más allá del sabor. La Colomba, aérea y delicadamente perfumada, cierra el recorrido con una ligereza medida.

En Madrid, donde la Semana Santa también se reinterpreta desde la diversidad, algunas mesas apuestan por trasladar esta tradición sin filtros. Entre ellas, Luna Rossa, en la calle San Bernardo, 24 propone durante estos días una lectura fiel y rigurosa de la Pascua napolitana.